Por qué una de cada 10 mujeres siente dolor al tener relaciones sexuales

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Fuente de la imagen, Thinkstock Pie de foto, Muchas mujeres sienten vergüenza al hablar del tema y no piden ayuda. Como Karen, muchas mujeres evitan la penetración porque le tienen miedo al dolor. En efecto, una encuesta en Reino Unido en la que participaron casi 7. Quienes lo sufren padecen dolor o molestias con el coito, que pueden darse tanto durante como después de la unión sexual. Para Karen el problema se volvió un círculo vicioso: Te preocupas y entonces te pones tensa y eso solo hace que empeoren las cosas. Compartimos todos los detalles gore de dar a luz, pero las mujeres de mi generación tendemos a no hablar abiertamente sobre el sexo y la menopausia. Un cuarto de las mismas experimentó esos síntomas con frecuencia o cada vez que tuvo penetración sexual en los seis meses previos al sondeo. Fuente de la imagen, Thinkstock Pie de foto, Mitchell recomienda consultar con un médico a quienes sienten dolor durante o después de tener relaciones sexuales. El dolor durante el coito también puede estar causado por otros problemas de salud, como algunas enfermedades de transmisión sexual, la endometriosis y los fibromas.

El dolor en números

Un estudio en Estados Unidos prueba que es una experiencia bastante extendida en los jóvenes, sobre todo en la etapa universitaria. En consecuencia, ha despertado especial interés no solo en las personas que buscan este tipo de contacto, sino también en los investigadores. Este nuevo concepto se suele concretar como un vínculo que integra dos tipos de relaciones, amistad e familiaridad sexual, eliminando otros factores: emociones, vínculos afectivos, etc. Es una combinación entre la intimidad psicológica propia de la amistad y la intimidad física que caracteriza una relación de compromiso. En otras palabras, son personas que ya tienen una relación establecida que buscan satisfacerse en el plano sexual, fault involucrarse afectiva y emocionalmente. Lo curioso es que se ha descubierto que muchas veces, incluso desde el inicio, uno de los dos involucrados se vuelve emocionalmente dependiente del otro y este no es correspondido. Para los que no consiguen ese ideal, terminan dejando de un lado su familiaridad y quedan como amigos. Braithwaite, et al. Uno de los principales mercados en aprovecharse de esto es, por supuesto, la pornografía.